Una idea preestablecida puede convertirse en una verdad incuestionable para quien la tiene, y aunque la realidad muestre la prueba del error la persona no la acepta.
Este pequeño fragmento es una prueba de cómo se actúa bajo un paradigma.
"Un padre lloraba desconsoladamente la muerte de su hijo.
Una vez este desapareció y desde aquel día no dejó de llorarlo,
Un día, trajeron a su casa los huesos del hijo desaparecido.
No paró un día de llorar ante los huesos del hijo amado,
Pasaron los años y el hijo amado retorno a su hogar
y tocando la puerta suplico a su padre que le abriera la puerta
y este jamás le abrió porque su hijo estaba allí delante de él
Un poema de William Ernest Henley (Long John Silver) leído por Mandela
El poema “Invictus”, de una belleza melancólica, victoriana, marmórea,
impresionante, sobrecogedora, es un canto a la fe, a la libertad y a la
resistencia humana enfrentadas a los momentos más desoladores,
solitarios y terribles de la existencia.
No es de extrañar que el poema
fuera escrito por un hombre que fue niño condenado a la enfermedad y la
minusvalía; no es de extrañar que este poema le sirviera de guía y
consuelo espiritual a Nelson Mandela mientras estaba encarcelado y era
humillado y vejado por su ideas, por su compromiso ético con los suyos,
consigo mismo.
Los sueños que nos proponemos solo se han de cumplir; mientras el alma se mantenga alerta. Aunque no haya nada que decir. Los silencios son el arte de lo que uno puede sentir .... Si lo que dices supera al silencio Habla, que alguien te va a oír.